«Iros» e iras. Las 10 claves sobre «iros»

«Iros» e iras. Las 10 claves sobre «iros»

El 16 de julio de 2017 Pérez-Reverte anunció que la RAE aceptaba iros despertando las iras de muchos en Twitter. Era algo que se veía venir. No en vano, nosotros ya lo dejábamos caer el 18 de mayo de 2016. Con el fin de evitar más iras, aquí presentamos 10 claves para despejar todas las dudas sobre iros.

1. ¿Qué hace falta para que se acepte algo?

Para que algo se acepte es necesario que esté extendido entre los hablantes cultos, es decir, entre aquellos que, por haber leído lo suficiente y haber reflexionado convenientemente sobre el español, conocen las reglas de su gramática y se preocupan por usar la lengua de forma cuidada, bien por mero gusto, o bien por gusto y trabajo. Esto asegura que cualquier cambio en su habla va a estar justificado desde un punto de vista lingüístico y no es producto de un uso descuidado o irresponsable.

2. ¿Por qué se ha aceptado iros?

Porque es la forma de 2.ª persona de plural del imperativo de irse que de forma natural usan muchos hablantes cultos.

3. ¿Cómo se justifica lingüísticamente la forma iros?

Nada justifica que sea incorrecta. Por su escaso cuerpo fónico, la forma íos, que era la esperable siguiendo el modelo de los demás verbos (marchaos, poneos, veníos…) y que se usaba antiguamente, no triunfó. Ante esto se optó por dos soluciones: reponer la d que se había perdido (sin tener en cuenta que si se había perdido era por algo) o rellenar el hueco con una r que, por algún motivo, es la letra que espontánea y naturalmente suele surgir en la lengua popular en otros imperativos, como en marcharos, poneros y veniros. Puesto que es una letra de relleno, cualquiera de las dos opciones puede, en principio, considerarse válida.

3. Entonces, ¿ahora iros es lo correcto?

No. Dado que la d recuperaría la forma original, idos se considera la opción más recomendable de las dos. La única diferencia es que ahora se admite (explícitamente) también iros como variante para algunos hablantes cultos. No obstante, ya en la gramática de 2009 se intuía que la forma iros no estaba censurada.

4. ¿Y esto implica que los imperativos marcharos, poneros o veniros están o van a estar admitidos?

No. En los demás verbos —con más raíz que la i—, no hay necesidad fónica de rellenar con una letra y, por tanto, son distintos de iros. De ahí que los hablantes cultos que usan iros para el imperativo no usen, en cambio, marcharos, poneros o veniros. El corte está claro.

5. ¿Y entonces se puede usar ir como imperativo de ir?

No, se debe usar id. En este caso no hay ninguna razón para usar una r por la d. Nuevamente los hablantes cultos que usan iros para el imperativo de irse, no usan ni ir para el imperativo de ir ni las formas con –r  para el imperativo de otros verbos. Aquí se puede ver un ejemplo de Los verdes campos del Edén de Antonio Gala:

«Iros todos. Salid todos, tranquilos, por la puerta de la tapia. No sucederá nada».

6. ¿Y qué pasa con el iros de Tenéis que iros?

Es diferente. A pesar de que pueda aparecer en contextos imperativos, este es un uso de infinitivo. Así, en Tenéis que iros solo se puede usar iros, no idos.

7. ¿Y por qué no se aceptan irse, irsus o irsen?

Porque esas formas no están bien formadas gramaticalmente. La forma pronominal correspondiente a la 2.ª persona del plural es os. Por tanto, ni se ni mucho menos sus son formas correctas. En el caso de irsen se añade una –n como marca de 3.ª persona del plural que, aunque interesantísima desde un punto de vista teórico, no es necesaria en este caso. Más justificación tendrían veros o vedos, pero no están extendidas ni son propias del habla culta.

8. ¿Esto quiere decir que iros va a entrar en el diccionario, como dicen algunos?

No. En el diccionario solo aparecen los infinitivos de los verbos —en este caso, ir—, no las combinaciones de formas verbales con pronombres, como iros. Ni siquiera en las tablas de conjugación aparecen formas como iros. Solo los verbos pronominales, como arrepentirse (pero no arrepentiros o arrepentíos), o las combinaciones que se lexicalizan o forman parte de locuciones y expresiones y, por tanto, adquieren un significado especial o particular, como ándale, dale o cagarla, aparecen en el diccionario.

9. ¿Por aceptar iros ahora la RAE va a aceptar cocreta o almóndiga?

No tiene nada que ver una cosa con la otra. Iros se ha aceptado porque es una forma asentada en el uso culto. Aunque cocreta y almóndiga pudieran tener su justificación, no están extendidas ni siquiera en el uso popular. Por eso no se aceptan, aunque aparezcan, como aparece almóndiga, en el diccionario. Como ya explicamos, hay que fijarse en las marcas y, si una palabra tiene la de desusada o vulgar, quiere decir que ya no se usa o que se usa en un registro en el que se cuida o profundiza poco en la lengua.

10. ¿Merece la pena enfadarse entonces?

No. Hay que tener en cuenta que la RAE está formada por profesionales de la lengua que llevan más tiempo que nosotros dándole vueltas a los problemas del español. Antes de contradecir lo que proponen, sería necesario leer más, conocer mejor la gramática y, sobre todo, ser lo suficientemente inteligentes como para pensárselo dos veces antes de opinar públicamente de lo que no se sabe, por mucho que, como usuarios de la lengua, creamos que sabemos tanto como los lingüistas. También usamos bien los ascensores sin saber apenas cómo funciona su mecanismo. Como en todo, hay unos que son más expertos que otros en determinados asuntos y lo normal, educado, prudente y cívico es, como poco, respetar la opinión de estos expertos. El que no entienda esto es difícil que pueda entender cómo funciona la lengua, quizá el mecanismo más complejo de la humanidad. Pero la cosa es que por algún motivo muy pocos respetan la labor de los lingüistas. Quizá sea porque no explicamos bien nuestro trabajo.

5 Comentarios
  • ana
    Posted at 19:43h, 19 julio Responder

    Excelente el último párrafo! Aplicable a muchos otros aspectos de la vida. (“hablemos sin saber”)

    • Juan Romeu
      Posted at 19:46h, 19 julio Responder

      Muchas gracias. Sí, por desgracia, así es. Y no sería tan grave si no fuera porque hablamos sin saber y enfadados. ¡Un saludo!

  • Ana González Corcho
    Posted at 10:05h, 22 julio Responder

    Enhorabuena por el artículo.
    Me ha gustado mucho la claridad con la que explicas el fenómeno ‘iros’ y su aceptación como uso habitual, que no recomendado.
    Sin embargo, quería comentar algo sobre el punto 4: a pesar de que el resto de verbos no tengan esa necesidad fónica de rellenar con una consonante su forma de imperativo, creo que la tendencia es que la ‘r’ se vaya extendiendo. El tiempo lo dirá y, en su momento, la Academia lo recogerá, si así sucede ;-)
    Saludos.

  • 8.9
    Posted at 11:00h, 28 julio Responder

    Gran explicación y muy buenos argumentos. Lo utilizaré en clase el curso próximo. Pero, por si acaso, continuaré exigiendo idos

    • Juan Romeu
      Posted at 17:32h, 28 julio Responder

      ¡Muchas gracias! Un saludo

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