¡La madre!

¡La madre!

Como regalo a mi madre por el Día de la Madre, pero también como regalo para cualquier madre, dedico este artículo a algunas palabras que demuestran que las madres también tienen un papel importante en nuestra lengua.

En estos tiempos en los que solo se atiende al machismo en el lenguaje, no está mal fijarse en que, a pesar de todo, se puede ver que en algunos casos la figura de la madre sí se ha ensalzado. Está bien detenerse también en lo bueno.

materia


Así, por ejemplo, la palabra materia, que hace referencia nada menos que a aquello de lo que está hecha la naturaleza, procede de mater ‘madre’. Y de materia también procede, además de material, la palabra madera, que representa otro elemento fundamental en nuestras vidas.

metrópolis


También la madre forma parte del término referido a una ciudad principal. La palabra metrópoli(s) viene del griego mētrópolis, que literalmente significa ‘ciudad madre’, a partir de meter ‘madre’.

«Madrid» no está relacionado con «madre», pero «metrópolis» sí.

Puesto que la palabra metro2, es decir, la referida al medio de transporte, viene de metropolitano, se puede decir que mucha gente se sube todos los días a un medio con nombre relacionado con las madres. Como unidades principales relacionadas con las madres, también tenemos célula madre o la madre patria

lengua materna


No solo la ciudad principal se relaciona con las madres, también la lengua principal de una persona. Aunque, por lo que leo, el término lengua madre podría tener que ver con la madre Iglesia, para muchos madre posee en lengua madre el sentido maternal habitual.

matriz


Y también tenemos la palabra matriz, del latín matrix. La palabra se usa para referirse al útero, pero también a entidades principales (empresa matriz), a moldes o a cada uno de los caracteres o espacios en blanco de un texto. Además, de un supuesto derivado de matrix, *matricaria, obtuvimos madriguera, con lo que también en las casas de algunos animales está presente el nombre de la madre.

matrícula


A partir del diminutivo de matrix en latín, matricŭla, llegamos a nuestra palabra matrícula (en todos sus sentidos). En latín matricŭla significaba ‘lista, catálogo, registro’. Parece que el hecho de relacionar este sentido con el de maternidad de matrix fue producto de una confusión entre la voz griega metra ‘matriz, útero’ y metra ‘registro’ (relacionada con metron ‘medida’, de donde viene el nombre del metro como unidad de medida).

desmadre


El otro día vi en un tuit (que ahora no encuentro) que alguien, no sé si en broma o en serio, se quejaba a la RAE de que se utilizara desmadre y no despadre. Eso me llevó a descubrir que el madre de desmadre corresponde a la novena acepción de madre en el DLE, es decir, a ‘cauce por donde ordinariamente corren las aguas de un río o arroyo’. Así, lo que se desmadra (o lo que se sale de madre) es lo que se sale del cauce y no lo que no está vigilado por su madre, en la que era una de mis teorías previas, o lo que ha dejado de estar sujeto por la madre en el sentido de ‘madero principal donde tienen su fundamento, sujeción o apoyo otras partes de ciertas armazones, máquinas, etc., y también cuando hace oficio de eje’, en mi otra teoría, que yo relacionaba con desquiciarse y sacar de quicio, literalmente ‘sacar (una ventana o una puerta) de la parte en que se sujetan y que les permite girar’. Que al cauce se le pueda llamar madre es bastante representativo.

alma mater


Para evitar el desmadre está la alma mater, esto es, la universidad. Creo que es bonito comparar a la universidad con una madre que nutre, que es lo que literalmente significa alma materalma ‘nutricia’ y mater ‘madre’. Esta expresión tiene además interés ortográfico y gramatical. En primer lugar, va precedida de la y no de el (frente a el alma) porque aquí alma es un adjetivo. Así, por el mismo motivo que decimos la alta torre y no *el alta torre, se debe decir la alma mater. En segundo lugar, de acuerdo con la OLE, esta locución latina, como tal, se debe escribir en cursiva y sin tilde. En este caso la cursiva ayuda a ver que alma es una palabra distinta a la que usamos en español.

monoparental


Incluso en una palabra como monoparental, que algunos relacionan con padre (proponiendo como alternativa femenina monomarental), está presente la madre. ¿Por qué? Porque parental viene de parens, -entis ‘padre o madre’, del verbo parĕre ‘parir, engendrar’, verbo claramente más relacionado con la madre (de cuyo participio, partus, procede parto).

Y aquí podemos terminar este breve homenaje lingüístico a las madres, un detalle pequeño comparado con todos los que cada día tienen la mayoría de las madres con sus hijos. ¡Felicidades, mamá! ¡Felicidades, madres!

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