Esto no es un examen de ortografía

Esto no es un examen de ortografía

Muchos habréis visto la noticia del examen de ortografía de las oposiciones a Policía Nacional e, incluso, os habréis enfrentado a él, obteniendo un resultado no tan bueno como esperabais. La explicación es muy sencilla: esto no es un examen de ortografía, o, al menos, no es un examen apropiado de ortografía. Es más bien un examen sobre conocimiento de palabras del Diccionario de la lengua española de la RAE.

Al margen de la cuestión de si es necesario o no que un policía sepa escribir bien determinadas palabras, aquí explico por qué un examen como este, más que difícil, no es apropiado como examen de ortografía. Explico así por qué, por ejemplo, yo, que me dedico a la ortografía, he sacado un pobre 79 sobre 100.

El primer error: basarse en el diccionario

Que un examen de ortografía se base en una obra lexicográfica (como ellos mismos dicen abiertamente) es algo sospechoso, sobre todo teniendo en cuenta que la RAE tiene también una ortografía.

Pero bueno, esto no sería del todo grave si hubiera más casos verdaderamente relacionados con la ortografía como ciánenhebrarmalhechor, absorbibleenvudo o sumerjir. El problema es que muchas de las palabras son correctas o incorrectas según criterios liosos o que poco tienen que ver con la ortografía. Veamos algunos casos.

Los extranjerismos

Problema: no es del todo cierto que sea una falta de ortografía no marcarlos en cursiva.

Según las soluciones del periódico en el que me he sometido a la prueba, hay que marcar como incorrectas palabras como apartheid, paparazzi, byte o remake. ¿Por qué? Se supone que porque siendo extranjerismos deberían escribirse en cursiva. ¿También en un caso como este, en el que aparecen en casillas aisladas? En principio, sí, porque, aunque aparezcan aislados, se supone que el documento está en español. La cursiva en los extranjerismos se usa para señalar que una palabra no es propia del español y que, por tanto, puede presentar grafías ajenas a nuestra lengua y algunas de las letras pueden no pronunciarse como se haría en español.

La señal de STOP o la de EXIT no van en cursiva porque son señales internacionales y, por tanto, no se toman como textos en español.

Así, al poner remake en cursiva, se sabe que no tiene por qué pronunciarse [rremáke]. Pasa igual en paparazzi e, incluso, en pizza.

Como los extranjerismos vienen en cursiva en el diccionario, se puede considerar incorrecto no escribirlos así. Ahora bien, ¿es esta una cuestión ortográfica? Es más bien ortotipográfica, pero, bueno, en este caso hilando muy fino se podría pasar por alto. Aun así, no es lo más indicado para un examen de ortografía de este tipo. Y, si se quería comprobar si los aspirantes a policía saben que hay que poner en cursiva los extranjerismos, habría bastado con poner un solo caso.

Palabras desusadas y vulgares

Problema: es difícil saber si en un examen se considera incorrecto usarlas.

En el examen se dan como correctas palabras como almóndiga o buniato. ¿Lo son? En el sentido de que se recomienda no usarlas en el español culto actual, no. Desde un punto de vista ortográfico, en principio, sí. Si a mí me dicen que escriba almóndiga y la escribo así, no estoy cometiendo ninguna falta de ortografía. Otra cosa es si me dicen que escriba albóndiga y escribo alvóndiga. Usar almóndiga por albóndiga es una cuestión más bien léxica.

En general, entre otras cosas se puede considerar como una falta de ortografía aquella que se produce cuando, queriendo reflejar por escrito determinados sonidos, se usan grafías que los representan, pero que no son las adecuadas, ya sea porque se pone b donde v o una h donde no se debería.

En cualquier caso, tener que marcar como correcta la palabra almóndiga puede ser duro para algunos y, desde luego, para todos raro y confuso. También se deberían haber evitado estas palabras.

Palabras raras

Problema: el examen obliga a saberse todas las palabras del diccionario

Por si esto fuera poco, el examen obliga a saber, por ejemplo, que, aunque hay un académico que se apellida Azúa, no hay tal palabra en el diccionario, aunque sí está azua, una palabra que usan en Perú y Ecuador para una bebida alcohólica de maíz, y que, por tanto, habría que marcar azúa como incorrecta.

También hay que saber que existe cerebración, bróculi, bacallao, bracmán (variante de brahmán) o palancana, y que, por tanto, son correctas.

Sí se considera incorrecta acetunado. Se supone que porque es una reducción incorrecta del diptongo ei de aceitunado, igual que ocurre en ventiuno (a partir de veintiuno), que también se trata como incorrecta. ¿Es una falta de ortografía la reducción de un diptongo? Es otro caso que está en el límite y que, por tanto, se podría haber evitado.

Homónimos de palabras raras

Problema: hay que saber que existen y marcar como correctas palabras raras que suenan igual que otras normales pero que se escriben distinto.

El examen obliga a saber que el diccionario recoge bago, y que, por tanto, no es una falta de ortografía por vago, para poder marcarla como correcta y acertar. ¿Qué es bago? La variante leonesa de pago ‘distrito de tierras’. Y también hay que saber que existen ápodo o colera y que, por tanto, no se le ha puesto una tilde incorrecta a apodo ni se le ha quitado la tilde debida a cólera.

Y está el caso contrario. Variantes incorrectas de palabras que no hemos oído en nuestra vida, como el caso de avabol. Esta es incorrecta; lo correcto es ababol (en España oriental, ‘amapola’ y en Aragón y Navarra, ‘persona distraída’). ¡Toma ya! Y, cuando llegamos a desbarar, ¿qué hacemos? ¿Y con cádaba? Es incorrecta. ¿Acaso no sabías que lo correcto es cádava, palabra del ámbito rural de Asturias?

Y, de repente, ostión. El que sepa que hostia se escribe con h también cuando se refiere al golpe considerará que hostión también se escribe con h y la marcará como incorrecta. Pero resulta que ostión está en el diccionario como un tipo de ostra y, por tanto, hay que marcarla como correcta. La duda en este caso se habría evitado si la RAE dejara escribir ostia, sin h, para los golpes, igual que ha dejado hacer con ojaldre para referirse al ano u ojete:


Y hay más problemas. El examen exige saber que eccehomo se escribe junto (a pesar de lo mal que queda), que roncanrol es una adaptación recogida en el diccionario (¿qué pasa con yintónic?), que CD-ROM es correcta porque está en el diccionario, que, según el diccionario, okapi se puede escribir también ocapi (a pesar de que en la Ortografía se desaconseja la grafía con c), que existe carriño y no es un error por cariño, que berraco, a pesar de ser una grafía frecuente en América (ya la vimos en la entrada de Narcos), es una falta de ortografía porque no viene en el diccionario, que acosigar es incorrecto se supone que porque en verdad es acosijar (en México ‘atosigar’)…

Y para rematar por qué no liar más la cosa poniendo la última del examen una palabra que transgrede las reglas ortográficas (tal como se afirma en el diccionario): okupar. En caso de saber que okupar está en el diccionario, ¿se considera correcta una palabra que va contra la ortografía? Pues sí, se considera correcta, pero tener que valorarlo no es lo más indicado en un examen de este tipo.

Conclusión. Este examen de ortografía, lejos de exigir que uno conozca las reglas ortográficas básicas y que sepa cómo se escriben palabras usuales, exige saberse todas las palabras que hay en el diccionario. Es verdad que, por pedir, se puede pedir que los aspirantes a policía se aprendan las 93111 entradas del diccionario, pero sería más conveniente a mi entender que se les permitiera conservar algo de memoria para otros menesteres.

4 Comentarios
  • Cesar Sierra
    Posted at 12:46h, 10 febrero Responder

    Estoy de acuerdo con ustedes. La ortografía, al igual que la gramática y todo lo relacionado al uso del español, no debe volverse una carga, una experiencia insufrible que producirá en los hispanohablantes, fastidio y fobia por un tema que debería ser más amable, sobre todo, con aquellas personas que presentan dificultades de aprendizaje en este tipo de inteligencia lingüística.

  • Elba Pérez
    Posted at 20:44h, 11 febrero Responder

    Deseo que mejore y torne lozano y saludable.. Siempre agradecida por sus envíos.Siendo jubilada no puedo costear los cursos.
    Un abrazo

  • Ariadna González Romero
    Posted at 16:58h, 27 febrero Responder

    Buenas tardes:

    Yo soy profesora de ortografía para los opositores a la Policía Nacional y ya vengo años diciéndoles a mis alumnos que no es un examen de ortografía como puede haber en otra oposición. Se trata de una examen para cribar a los que pasan a las siguientes pruebas y que consiste en saberse la mayoría de palabras del diccionario y, además, cuestiones gramaticales y ortotipográficas. De este examen en clase habíamos visto la gran mayoría de palabras que salieron.
    Saludos.

    • Juan Romeu
      Posted at 17:23h, 27 febrero Responder

      Hola. Muchas gracias por el comentario. ¡Un saludo!

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