10 palabras poco conocidas que dieron lugar a otras más conocidas

10 palabras poco conocidas que dieron lugar a otras más conocidas

Ya dijimos que de la morrocota ‘moneda antigua de oro’ viene morrocotudo o que de pabilo viene espabilar. Aquí presentamos más palabras poco conocidas que dieron lugar a otras más conocidas.

1. afiuciar – desahuciar

Desahuciar (una palabra por desgracia de actualidad) viene de ahuciar ‘esperanzar, dar confianza’, a partir de afiuciar (o afuciar) ‘garantizar, afianzar’, que, a su vez, viene del latín fiduciāre ‘hipotecar’, que viene de fiducia ‘confianza’ (de donde también salió fiduciario, por ejemplo). En español también tuvimos hucia ‘fianza, aval’.

Sabiendo esto, es más fácil acordarse de que se escribe desahuciar y no *deshauciar, como se ve a menudo por ahí.

2. saín – sainete – ensaimada

Ensaimada_DSCN0885El saín es la grosura (‘sustancia crasa y mantecosa’) del animal. Su diminutivo, sainete, se usa para refererirse a un bocadito de gordura de otro animal con que se ceba a las aves, y de ahí a cualquier bocadito gustoso al paladar, como gustosa se considera la obra teatral llamada por ello sainete.

Por su parte, el nombre de la ensaimada viene de que contiene saïm, que en mallorquín es la manteca de cerdo. Saïm tiene el mismo origen que saín (del latín sagīna ‘engorde de animales, gordura’).

3. horro – ahorrar

Horro (del árabe ḥurr ‘libre’) se utiliza(ba) para referirse al esclavo que ha sido liberado. De ahí, el camino hasta el significado actual de ahorrar es largo y complicado. Más o menos sería que ahorrar era ‘liberar de la esclavitud’, luego ‘librar de trabajos’, luego ‘desnudarse’ (‘librarse de ropas’) y ‘librarse de pagar’, de donde se llegó a ‘guardar dinero para el futuro’.

4. turullo – aturullar

El turullo es el cuerno con que el pastor llama al ganadoTurullo se formó a partir del ruido que hace el cuerno: tu-ru-ru. Aturullar (o aturrullar) pasó a significar ‘atronar con el ruido del cuerno’ y de ahí ‘aturdir, confundir’.TT2pXAv

5. trapiche – trapichear

No está del todo claro cómo, viniendo de trapiche ‘molino’, trapichear adquirió el significado de ‘conseguir algo o comerciar con medios no siempre lícitos’. Seguramente, tenga que ver con el comercio de cosas menudas (minerales pulverizados en Sudamérica, por ejemplo) que se ha llevado a cabo en los trapiches.

6. renco – renquear

Renquear es ‘andar a duras penas’ en todos los sentidos. Pero ¿qué es renco? Pues, aparte de ‘ciclán, que tiene un solo testículo’, es ‘cojo por lesión de las caderas’. Posiblemente, venga del latín *renĭcus, derivado de ren, renis ‘riñón’ (con el mismo origen, pues, que derrengar y derrengado), porque se refiere a los que tienen una lesión por la zona de los riñones, lo que hace que vayan renqueantes.

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7. deterger – detergente

Sí, detergente no solo tiene pinta de serlo, sino que es un antiguo participio de presente del verbo deterger. ¿Y qué es deterger? Es ‘limpiar un objeto sin corroerlo’. Viene del latín detergēre ‘limpiar’, procedente del verbo tergēre, de cuyo participio pasivo salió terso ‘limpio, claro, bruñido y resplandeciente’.

8. desparpajar – desparpajo

Desparpajar probablemente viene del cruce de spargĕre ‘esparcir’*expaleāre ‘esparcir como paja’. Ese sentido de ‘esparcir’ es el que luego dio el sentido de ‘hablar mucho’, es decir, esparcir palabras, que es lo que se considera que hace con facilidad el que tiene desparpajo.

9. zalama – zalamero

Una zalama es una demostración de cariño afectada. Su nombre procede del árabe hispánico assalám ‘alík ‘la paz sea contigo’, una de las formas de saludo (similar a la que quienes no sabemos árabe escribiríamos salam alekum). El que se aprovecha de zalamas (o zalamerías) para conseguir lo que quiere es un zalamero.

10. pesquerir – pesquisa

magnifying-glass-1020142_960_720Pesquisa ‘indagación o información con la que uno se acerca a la verdad’ procede del participio de pesquerir, que, a su vez, viene de perquirir (de perquirĕre en latín, formado a partir de la base quaerĕre ‘buscar’, que dio otros como inquirir, requerir, cuestión y, por supuesto, querer).

10 Comentarios
  • Anonimamente
    Posted at 14:54h, 07 marzo Responder

    Con respecto a trapiche y trapichear, me viene a la cabeza que al parecer antiguamente llegó a ser ofensivo el llamar molinero a alguien, puesto que en muchos casos éstos solían engañar a los clientes cuando vendían sus productos (¿trapicheaban?). Un saludo!

    • Juan Romeu
      Posted at 14:57h, 07 marzo Responder

      Muy curioso. ¡Gracias!

  • Miguel A. Román
    Posted at 13:43h, 22 marzo Responder

    El molino o trapiche también era denominado “ingenio”, especialmente el molino de agua para moler caña azucarera, Probablemente en Cuba se asimilaron así “ingeniarse” y “trapichear”. Como fuera, ya en el siglo XIX se recoge el cubanismo “trapicheo” como “comercio de cosa menuda”.

    Además de la forma “zalama”, está la “zalema” que es prácticamente lo mismo.

    Os habéis dejado en el tintero a “pábilo”, la mecha de la vela. Dejar al descubierto el pábilo para que alumbre mejor era “despabilar” y de ahí “espabilar”, que será despejar el pábilo mental, cosa que le vendría bien a algunos.

  • Ignacio
    Posted at 17:35h, 29 mayo Responder

    El molinero molía el cereal que le llevaban los agricultores. Tenían mala fama porque ganaban dinero “sin trabajar”, ya que el trapiche lo atendían empleados que cobraban en parte según el precio que regateaban. Además , si se terciaba, éstos distraían una pequeña parte del producto de la molienda, que luego consumían o vendían al por menor (el menudeo). Por tanto, todos intentaban aprovecharse de unos agricultores que, si no molían, podían llegar a perder lo producido.

    • Juan Romeu
      Posted at 17:38h, 29 mayo Responder

      ¡Muchas gracias por la aclaración!

  • Pau B.
    Posted at 22:06h, 18 septiembre Responder

    ¿Y cómo se pasó de la ensaimada (sainete) a la obra teatral de igual nombre…?

    • Juan Romeu
      Posted at 14:55h, 19 septiembre Responder

      Supuestamente, como sugerimos en el artículo, el sainete se llamó así porque era como un bocado sabroso que se tomaba en el teatro entre acto y acto.

    • Juan Romeu
      Posted at 14:56h, 19 septiembre Responder

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